Más o menos he sido un detractor de todos
los convencionalismos existentes. Y, teniendo en cuenta que esta es una
web orientada a la “comunidad” (llamare así al conjunto tropa de
homosexuales que atiborran el planeta y que están leyendo), me hace
pensar en lo dicótomo que me debo leer (o ver) escribiendo para una
instancia convencionalista como esta. Ahora, como también la censura es
un convencionalismo, prefiero ocupar mi fervoroso provecho en pro de
despotricar y descuerar a cuanto objeto (o sujeto) se me ocurra en vez
de seguir echado en mí cama mirando alguna peliculilla esnob. Aplicando
dicha lógica, lo primero que yo, por convencionalismo propio, debería
hacer, es descuerarme inescrupulosamente frente a ustedes para que
estemos en igualdad de condiciones, en el caso de que se les ocurriese,
claro esta, afrentarme. Pero no lo haré, ¿saben por que? Porque no me
interesa lo que ustedes piensen de mi, ni mucho menos creo que les
interese lo que yo mismo pudiese pensar de mi mismo, y para que decir
mis editores, a quienes les importa un plátano lo que yo quiera o no
decir de mi. Así que, apoyado por el rencor que embarga mi ser, y sin
trascendentalismos, me dedicare, como dije, apoyado de todo mi
ferviente interés de provecho a hablar en breves párrafos sobre lo que
se me venga en gana y, también, por sobre todo, denotar (ojo, no
denostar) todo lo que nos hace maricones y criticar todo lo que odio de
la imberbe masa conocida como comunidad
Comentarios de este artículo en RSS
Puedes crear un blog gratis, o crear red social en Bligoo.com

Comentarios recientes
hace 4 meses
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años